febrero 06, 2013

Lentes de sol

El sol de media tarde me golpea con fuerza directo a la cara, y sin embargo camino con naturalidad innata, no me hace daño el calor, ni el viento seco o el polvo escurridizo de las calles por las que avanzo, en realidad nada me podría quitar el júbilo precoz que ya me he cargado a cuestas.
Hoy encontré mis lentes de sol. 
Estaban en la oscura profundidad olvidada de un cajón roído por el tiempo, en un mueble tan perdido como mis ganas de usar lentes. Pero los hallé y con ellos la intención de cubrir mis ojos. 
No los uso realmente para  verme mejor > cosa que me parece difícil, o sin mas, imposible < ni para oscurecer la realidad que fulgura casi en exceso, si no mas bien por un motivo diferente, tan diferente que podría parecer estúpido o sin sentido. 
    Llevo lentes de sol porque mis ojos se reflejan en ellos.
 Si, es así de simple. No me gustan demasiado, de hecho hasta me hastían un poco, pero, me gusta ver mis propios ojos en el interior de los lentes, sin que nadie sepa que es aquello que estoy mirando en realidad. Perdiendo la vista de la gente o de las cosas, perdiéndome de los mismos paisajes que tanto admiro, ignorando cualquier cosa que pase a mi alrededor, haciendo gestos desmesurados que tan solo yo puedo ver, analizando a ciencia cierta cada una de las cosas que no había notado de mi, pues nunca antes había notado como brillan mis propios ojos a la luz del sol. 

                     No tengo otra razón para usarlos. 

                                                                             >Neo<

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada